El Hummus de Garbanzos Perfecto: Cremoso y Lleno de Sabor
Introducción
El hummus es uno de los dips más populares de la cocina mediterránea y de Medio Oriente. Esta receta te va a enseñar a lograr una textura ultra cremosa y un sabor equilibrado con ingredientes simples y pasos claros.
Ingredientes
Para 4 porciones generosas:
- 400 g de garbanzos cocidos (1 lata escurrida o garbanzos remojados y cocidos)
- 60 g de tahini (pasta de sésamo)
- 1 diente de ajo mediano
- Jugo de 1 limón grande (aproximadamente 50 ml)
- 60–80 ml de agua helada
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de comino molido
- Sal a gusto
- Pimienta negra molida (opcional)
- Páprika o pimentón dulce para decorar
Paso 1: Preparar los garbanzos
Si usás garbanzos de lata, escurrilos y enjuagalos bien con agua fría. Guardá un poco del líquido (aquafaba) por si necesitás ajustar la textura. Para una textura aún más cremosa, podés pelar los garbanzos, aunque es opcional.
Paso 2: Mezclar tahini y limón
En una procesadora o licuadora, comenzá mezclando el tahini con el jugo de limón. Procesá durante 1–2 minutos hasta que la mezcla se vuelva cremosa y se aclare. Este paso es clave para lograr un hummus sedoso.
Paso 3: Agregar ajo y especias
Incorporá el diente de ajo pelado, el comino, una pizca de sal y procesá nuevamente hasta integrar completamente. El ajo fresco aporta frescura, pero si preferís un sabor más suave podés usar menos cantidad.
Paso 4: Incorporar los garbanzos
Agregá los garbanzos escurridos y procesá hasta obtener una pasta gruesa. Detén la máquina y raspá los bordes del recipiente con una espátula para asegurar que todo se mezcle bien.
Paso 5: Ajustar textura con agua
Con la procesadora en marcha, agregá el agua helada de a poco, en un chorro fino, hasta lograr la consistencia deseada. El agua fría ayuda a que el hummus quede más cremoso y liviano. Si lo preferís más líquido, agregá un poco más de agua o aquafaba.
Paso 6: Probar y ajustar sabor
Probá el hummus y ajustá con más sal, limón o comino según tu gusto. Si lo querés más ácido, agregá más jugo de limón; si preferís más intenso, podés sumar otro diente de ajo.
Paso 7: Servir y decorar
Transferí el hummus a un plato hondo o bowl. Hacé un pequeño pozo en el centro con el dorso de una cuchara y rellená con un chorrito de aceite de oliva extra virgen. Espolvoreá con páprika, comino o pimentón dulce. Podés agregar también garbanzos enteros tostados, perejil fresco picado o semillas de sésamo. Serví con pan de pita, vegetales crudos o como acompañamiento de platos principales. Se conserva en heladera hasta 5 días en un recipiente hermético.