Leche de Almendras Casera: Más Económica y Sin Aditivos
Introducción
La leche de almendras casera es una alternativa saludable, económica y deliciosa a las bebidas vegetales comerciales. Con solo almendras y agua podés preparar una leche cremosa, sin aditivos ni conservantes, perfecta para tomar sola, agregar al café, smoothies o usar en recetas.
Ingredientes
Para aproximadamente 1 litro:
- 200 g de almendras crudas (sin piel o con piel)
- 1 litro de agua filtrada (más agua para remojar)
- Opcionales para endulzar: 2–3 dátiles Medjool, 1–2 cucharadas de sirope de agave o miel, o una pizca de stevia
- Opcionales para saborizar: 1 cucharadita de esencia de vainilla, una pizca de canela o cacao en polvo
Paso 1: Remojar las almendras
Colocá las almendras en un bowl y cubrí con agua fría abundante. Dejá remojar entre 8 y 12 horas (toda la noche es ideal). El remojo activa las almendras, facilita la digestión y mejora la textura de la leche. Después del remojo, escurrilas y enjuagalas bien.
Paso 2: Procesar con agua
En una licuadora potente, combiná las almendras remojadas con 1 litro de agua filtrada fría. Procesá a máxima velocidad durante 1–2 minutos hasta que la mezcla se vea blanca, cremosa y las almendras estén completamente trituradas.
Paso 3: Colar la leche
Colocá una bolsa para leches vegetales, un paño de cocina limpio o una gasa sobre un bowl grande. Verté la mezcla y exprimí bien para extraer toda la leche. El residuo sólido que queda (pulpa de almendra) podés guardarlo para usar en otras recetas como galletas, bizcochos o granola.
Paso 4: Endulzar y saborizar (opcional)
Si querés endulzar o saborizar la leche, volvé a colocarla en la licuadora con los ingredientes opcionales que elijas (dátiles, vainilla, canela, etc.) y mezclá brevemente. Si usás dátiles, procesá bien hasta que se disuelvan por completo.
Paso 5: Guardar y consumir
Transferí la leche a una botella o jarra de vidrio hermética y guardá en la heladera. Agitá bien antes de usar ya que es normal que se separe. La leche casera se conserva en heladera entre 3 y 5 días. Usála para tomar sola, en café, smoothies, avena, cereal, o en cualquier receta que requiera leche vegetal.